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Hongos en los pies, ¿por qué salen?

Estimad@s amig@s, Con la llegada del buen tiempo y la subida de las temperaturas, la práctica deportiva frecuente, el uso de espacios comunes en gimnasios, piscinas y vestuarios, y el inicio de la temporada de baños, llegan las patologías asociadas a la humedad mantenida y empiezan a llegar a consulta podólogica muchos pacientes con infecciones fúngicas.   Infección: cómo y por qué Entendemos por infección fúngica toda aquella colonización dérmica o ungueal no controlada que dé lugar a sintomatología producida por hongos o levaduras. La infección se produce cuando hay una alta concentración de hongos y existe una puerta de entrada para que colonicen nuestra piel o nuestras uñas. Esta puerta de entrada no tiene por qué ser necesariamente una herida, puede ser piel seca o permanentemente húmeda, uñas quebradizas o despegadas, piel fina tras descamación de una ampolla o un roce o, sencillamente, un bajón de defensas por parte de nuestro sistema inmune. La causalidad es variable, pueden darse los dos factores o sólo uno, puesto que una alta concentración de hongos con la que tengamos contacto puede ser excesiva para nuestras defensas y una puerta de entrada puede ser suficiente para que los hongos que viven en el ambiente colonicen nuestra piel o nuestras uñas. hongos imagen ¿Me los puede haber pasado otra persona? Aunque es sabido que los hongos son contagiosos y es frecuente su transmisión entre personas. Existe el falso mito en que si coges hongos en unas duchas públicas u otra zona de uso compartido es porque otra persona ya los tenía. Esto tiene parte de verdad y parte de mito. Es cierto que si una persona con una infección fúngica previa pisa descalzo un suelo en el que esos hongos puedan proliferar, al pisar otra persona después pueda contraer la infección, pero no es determinante. (¡Cuidado! En el caso del papiloma sí lo es.) Los hongos proliferan con la humedad. Esto quiere decir que colonizarán un área que sea favorable a su crecimiento y reproducción, los hayan traído otras personas con infección o, sencillamente ya estuvieran formando parte del ambiente (en las paredes, el barro de la calle que entra con las zapatillas, pelos de animales, flora sáprofita normal que todos tenemos en nuestra piel y forma parte de nuestras defensas, etc. ) puesto los hongos están en todas partes en menor medida. Los lugares idóneos para que proliferen serán superficies húmedas o mojadas de forma continuada o repetitiva en la que no incida la luz solar directa. Algunos ejemplos habituales son:

  • duchas, vestuarios y zonas de piscina o spa cerrados o bajo techo
  • alfombrillas o alfombras de baño que permanecen mojadas
  • calzado y calcetines que permanecen mojados o húmedos
  • toallas que nunca se acaban de secar
Si quieres consultar a una podóloga profesional sobre este tema u otros relacionados, puedes encontrar a Ana Pérez , en la Clínica del Deporte Alicante.

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